miércoles, 4 de diciembre de 2013

Odio Apple

El primer contacto que tuve con un producto de Apple fué hace 17 años. Un amigo de la universidad se compró un Imac. Él no hacía sino alabar las bondades de su maravilloso aparato, parecía fácil de usar, era bonito y funcionaba bien. Creí que algún día podría permitirme una de esas maravillosas máquinas futuristas, pero mientras tanto tenía que conformarme con utilizar un PC, que era algo mucho mas asequible.

Como no tenía dinero, no me quedó mas remedio
que ser el tipo de la izquierda, o sea: un gordo mal vestido (según la publicidad de Apple, claro).

Con el tiempo me adapté a Windows (no sin mucho sufrimiento) y empecé a entender cual era la filosofía de las dos marcas que monopolizaban el mercado y su estrategia.

Básicamente Microsoft hacía productos de baja calidad pero muy compatibles entre ellos para llegar a la mayor parte del mercado y Apple vendía un Hardware exquisito para una minoría elitista que desconfiaba de cualquier cosa que no llevara la manzanita mordida. Una especie de batalla comercial entre los chinos y el corte inglés. No puedes decantarte por ninguno, porque los dos te engañan y no hay escapATORIA POSIBLE.